Nos mudamos
... Pero todos. El albatros, el lorito, el perenquén... Todos. Nos mudamos de playa, pero no nos vamos lejos. Y lo hacemos por vosotros, para que les cueste menos dejar sus huellas en la playa, para que disfruten más de sus paseos por esta bahía.
Aquí os dejo nuestra senda para que no dejéis de seguirnos en todas nuestras aventuras:
Entre dos enormes peñascos de lava negra y sobre un lecho de fina arena volcánica, se alzaba firmemente la casita del mar.



